Matienzo tiene la peculiaridad de ser un “Poljé”,lo que entre otras cosas hace que el río solo tenga salida natural pasando por debajo de las montañas, dando a parar al vecino pueblo de San Miguel de Aras.

De la misma manera en el pueblo el río desaparece en una cueva del barrio de La Vega, atraviesa el monte y reaparece en “La Covona”, una preciosa cueva llena de magia e historias que cautivan al visitante. Desde aquí el río seguira su trayecto por los barrios de Camino y La Secada, en donde toca a su fin en un sumidero.

Las cuevas, indudable atractivo para espeleologos de diferentes nacionalidades, hacen que se llenen de color los veranos, ya que a Matienzo también vuelven en esta época los descendientes de la gran emigración que tuvo esta zona en otros tiempos.